SER
EDUCADOR FRENTE AL MALTRATO Y ACOSO A MENORES
En mi opinión como futura educadora social, creo que
el papel que debemos tener hacia los problemas de acoso a menores es
fundamental y por ello debe haber unas
pautas de intervención perfectamente marcadas para hacer frente a este tipo de
situaciones donde el educador debe estar reconocido como una pieza fundamental.
En primer lugar como se expresa en el estudio
Cisneros de cada 100 niños escolarizados 44 dicen haber sufrido algún tipo de
violencia escolar, esta cifran es muy alarmante y no debe dejar indiferente a
nadie, ya que quiere decir que la violencia en las aulas está a la orden del día
y cada vez más niños las sufren o por el contrario muchos niños adquieren hábitos
de violencia que no son aconsejables para su desarrollo.
Creo que es de gran importancia en primer lugar
intentar prevenir estas situaciones, es decir concienciar sobre todo a padres y
profesores de la magnitud que está adquiriendo este problema. Unas de las
medidas que yo utilizaría seria la presencia de un educador social en los
centro de primaria, de forma que observe las conductas de todos los niños
intentando identificar aquellos casos de acoso y actuar sobre ello, ya que el
gran problema es la indiferencia que se muestran en muchos casos ante
situaciones de acoso o que simplemente considerar actos violentos simples cosas
de niños, y esto es un grave error que muchos padres y profesores cometen.
Tras concienciar a los profesores y padres, creo que
otro paso fundamental es trabajar el tema con los menores. Aunque no allá casos
de violencia sería recomendable impartir ciertas charlas advirtiendo del que en
que consiste la violencia y las consecuencias negativas que acarrea con ella. En
los casos donde se detecte acoso escolar lo fundamental es dar un apoyo total a
la víctima, que sobre todo no se sienta solo y creo que aquí la función del
educador debe ser plena para mejorar las habilidades sociales y las carencias
afectivas que pueden haber surgido debido al acoso. Por otro lado creo que también
en conveniente imponer una medida disciplinaria al agresor, para que comprenda
que estos actos tienen consecuencias además de hacerle entender que la violencia
en ningún caso es beneficiosa.
Por ultimo concluir diciendo que el acoso escolar es
algo que por desgracia va muy en aumento entre los menores de nuestro país, que
las nuevas tecnologías y las redes sociales no ayudan para nada a que esto
mejore, ya que también aparecen nuevas formas de acoso a través de ella; por
ello los padres deben tener un gran control sobre sus hijos en este aspecto.
Creo que la labor fundamental del educador es
concienciar a padres y profesionales del ámbito educativo de la problemática cada
vez más extendida entre los menores, además del apoyo total en todas las
vertientes a los acosados.
Como futura educadora social, creo que este es un ámbito
donde los educadores tenemos un papel importante para solucionar las
situaciones de acoso y en cierto modo
evitar que estas aumente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario