viernes, 19 de diciembre de 2014

ser educador frente al maltrato y acoso escolar

SER EDUCADOR FRENTE AL MALTRATO Y ACOSO A MENORES

En mi opinión como futura educadora social, creo que el papel que debemos tener hacia los problemas de acoso a menores es fundamental  y por ello debe haber unas pautas de intervención perfectamente marcadas para hacer frente a este tipo de situaciones donde el educador debe estar reconocido como una pieza fundamental.
En primer lugar como se expresa en el estudio Cisneros de cada 100 niños escolarizados 44 dicen haber sufrido algún tipo de violencia escolar, esta cifran es muy alarmante y no debe dejar indiferente a nadie, ya que quiere decir que la violencia en las aulas está a la orden del día y cada vez más niños las sufren o por el contrario muchos niños adquieren hábitos de violencia que no son aconsejables para su desarrollo.
Creo que es de gran importancia en primer lugar intentar prevenir estas situaciones, es decir concienciar sobre todo a padres y profesores de la magnitud que está adquiriendo este problema. Unas de las medidas que yo utilizaría seria la presencia de un educador social en los centro de primaria, de forma que observe las conductas de todos los niños intentando identificar aquellos casos de acoso y actuar sobre ello, ya que el gran problema es la indiferencia que se muestran en muchos casos ante situaciones de acoso o que simplemente considerar actos violentos simples cosas de niños, y esto es un grave error que muchos padres y profesores cometen.
Tras concienciar a los profesores y padres, creo que otro paso fundamental es trabajar el tema con los menores. Aunque no allá casos de violencia sería recomendable impartir ciertas charlas advirtiendo del que en que consiste la violencia y las consecuencias negativas que acarrea con ella. En los casos donde se detecte acoso escolar lo fundamental es dar un apoyo total a la víctima, que sobre todo no se sienta solo y creo que aquí la función del educador debe ser plena para mejorar las habilidades sociales y las carencias afectivas que pueden haber surgido debido al acoso. Por otro lado creo que también en conveniente imponer una medida disciplinaria al agresor, para que comprenda que estos actos tienen consecuencias además de hacerle entender que la violencia en ningún caso es beneficiosa.
Por ultimo concluir diciendo que el acoso escolar es algo que por desgracia va muy en aumento entre los menores de nuestro país, que las nuevas tecnologías y las redes sociales no ayudan para nada a que esto mejore, ya que también aparecen nuevas formas de acoso a través de ella; por ello los padres deben tener un gran control sobre sus hijos en este aspecto.
Creo que la labor fundamental del educador es concienciar a padres y profesionales del ámbito educativo de la problemática cada vez más extendida entre los menores, además del apoyo total en todas las vertientes a los acosados.

Como futura educadora social, creo que este es un ámbito donde los educadores tenemos un papel importante para solucionar las situaciones de acoso y  en cierto modo evitar que estas aumente.

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